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Estabamos dispuestos a volver a casa con las manos llenas de bolsas y los bolsillos vacios de dinero. Pero no pudo ser. Toda una tarde de rebajas y esto es lo único que hallazgo que encontramos: una casita para pájaros de Zara Home.
Ahora toca pintarla a ver como queda. Seguiremos el ejemplo de los pájaros y uno cogerá el pincel con el pico mientras otro sujeta el cubo de pintura con las alas.
Ya os enseñaremos el resultado. ¿Es impresión mía o este año las rebajas son menos emocionantes que otras temporadas?
Un beso y buen comienzo de semana.
Si hay un gesto que compartimos nosotras y vosotros; grandes y pequeños... es el de encestar cada bolita de papel que cae en nuestras manos en la papelera más cercana. Es casi como un reflejo (como el de cerrar los ojos cuando te da el sol de frente), algo que no puedes evitar.
Creo que está bien que no hayamos eliminado de nuestro imaginario un gesto tan infantil y que sigamos jugando aunque sea muy de vez en cuando.
Play more no es un consejo, tampoco es una orden. Play more es un cuaderno en el que las páginas son blancas, correctas, cumpliendo la función que se espera de ellas. Al menos las caras de delante porque, las de atrás, se saltan las normas para convertirse en pelotas de fútbol, baloncesto, rugbi... Así, cuando te aburras de las normas, sólo tienes que arrancar la hoja, hacer una bolita con ella y probar a encestarla.



Olvidate por un momento de que hay que aprovechar las dos caras de una hoja. Olvídate también de que tienes que reciclar. Olvidate de que te están mirando. Olvídate de todo y play more. Puede que entre o no pero seguro que aciertas.
Un beso y buen martes.
Vía: Trendsnow
Hace unos días que los termómetros registran temperaturas extremas en Málaga por culpa del terral. Es un tipo de viento caliente procedente de Africa que sufrimos un par de veces al año. Tiene efectos secundarios como que el agua del mar está helada, el pelo se queda muy liso y provoca fuertes dolores de cabeza. Desde hace tres días todo el mundo habla del terral que, según mi vecina, dura días impares: uno, tres, cinco, siete... Espero que ya haya llegado a su fin.
En estos días, no me imagino un sitio mejor para estar que un museo con aire acondicionado a tope como las mujeres rusas fotografiadas por Andy Freeberg. También ellas parecen estar resguardándose de algún viento (en su caso seguramente frío), de la soledad o de ellas mismas.
Al parecer es muy normal que los museos rusos esten vigilados por señoras de cierta edad que se sientan entre obras de arte con las manos cuidadosamente posadas sobre sus faldas. Pasan a formar parte de la obra dándole un sentido diferente, más humano, más completo.
Lo curioso es que, según Freeberg, la mayoría aprecian mucho el arte y algunas vuelven al museo en sus días libres a sentarse junto a sus cuadros favoritos a los que sienten ya como parte de su familia.






Creo que hay tanto arte en estas señoras como en las obras a las que acompañan.
Un beso y buen lunes.
PD. Gracias Carlose por el enlace, espero que para cuando vengas a visitarnos se haya acabado el terral.
El otro día, cuando hablé del picnic sobre el meridiano cero, Lucía dejó un comentario sobre una serie de picnics de chefs reconocidos que están haciendo en lugares desconocidos de Barcelona.
Me encantó la idea y busqué más info. Organizados por la revista Time Out y la cerveza Moritz llevan el sugerente nombre de "Picnics de Marqués" porque allí todo es de buena familia. El cartel, ya la veís, tan bueno como la idea: un tomate con acento pijo y un pelucón (me ha encantado el detalle del lunar).
A cargo de cada picnic hay un cocinero de la alta cocina catalana que prepara una tortilla especial para ese día (el primero en inaguarar estas cenas fue Sergi Arola que sorprendió con una tortilla de ajos tiernos, alcarchofas y bacalao).
Junto a la tortilla, el plato estrella de cada picnic, los asistentes reciben una cesta con todo lo necesario para el picnic (cubiertos, servilletas, etc.) llena de productos de buena familia: queso, embutidos, tomates, pan de horno, vino, cava y, como no, una cerveza Moritz y una revista Time Out.
Por si fuera poco planazo los picnics están amenizados con música en vivo y se celebran en lugares poco conocidos de Barcelona: en las baterías antiaéreas del Carmel (refugios de la guerra civil), en un catamarán que navega por el puerto...El próximo el 22 de Julio en el Mirador del Migida (en Montjuic, con unas vistas impresionantes de toda Barcelona)
Poco puedo añadir, a parte de que me ha parecido una gran idea y que, si no fuera porque vivo en la otra punta de España no me lo perdería.
Por favor, si alguien ha ido que nos cuente si es todo tan bueno como parece. Y por favor, una duda que me corroe: ¿la cesta hay que devolverla o va incluida en el precio?
Un beso y buen jueves.
Hace unos meses se asomó por aquí el coporrón, un híbrido entre copa de vino y porrón que todos estuvimos de acuerdo en que era de lo mejorcito que se había inventado. Pues agarraos que vienen curvas... Hoy toca una de vitamina C recién exprimida en el Citrón, mitad exprimidor mitad porrón.