viernes, 1 de febrero de 2008

cheap babies


Me contó una amiga que, una mañana, su hijo -no puedo precisar la edad porque con los críos no me apaño pero es de los que no sobrepasa la cintura-. Bueno, pues el niño en cuestión se puso hecho un verraco, llorando y suplicándole que, por favor, no le vistiera de perdedor. El pobre niño se refería al conjunto que mi amiga había puesto sobre la cama para ponerle ese día, el típico pantaloncito corto -cortísimo-, calcetines hasta la rodilla, camisa y rebeca de lana. Vamos, lo que es un perdedor.

Me hizo mucha gracia la percepción que el niño tenía sobre si mismo y pensé, que por mucho que le pesara a mi amiga, era de lo más cierto. Para mí, los niños con esa ropa tienen una pinta de pringadetes que no pueden con ellas. Y si encima de esas pintas, tienen gafas o están algo gorditos ya pueden ir despidiéndose de tener vida social hasta que pueda imponerse y vestir cómo quieran.

La antítesis del traje de perdedor es la colección baby de cheap Monday. No sabía que tenían esta línea y me ha encantado. Un niño que vista así tiene que ser el amo de la guardería, el que celebra las mejores fiestas de cumpleaños, con el que todos quieren compartir la plastilina, al que los perdedores miran con envidia.












Y para las madres y padres también hay una ropa genial, pero eso será otro día, otro post. Buen fin de semana!

4 comentarios:

Malpadre dijo...

Así da gusto tener hijos ;)

MEr dijo...

ahhh!! que precioso ese mono de jean!!!

Roxana dijo...

¡Hola! Me encanta, ese niño tiene toda la razón. Pero el problema no es de él, sino de sus padres que le visten así. Y ya no hablemos de cuestiones de salud: a ver, si hay diez grados, ¿cómo vas a poner al niño en pantalones cortos? ¡Ponle unos largos!

Miss Rosenthal dijo...

Estoy contigo Roxana, me parece una crueldad eso de llevar a los niños en pleno invierno con las rodillas moradas de frío.
Pantalones largos ya!