lunes, 24 de marzo de 2008

rincones mágicos

Eli recuerda perfectamente el día que le regalaron los enanitos de Blanca Nieves. Lo recuerda no sólo por la ilusión que le hicieron sino porque fue también la última vez que los vio. Su madre los guardó en un armario ese mismo día en uno de esos actos de crueldad que tienen ellas cuando quieren que algo no se estropee, ya sean los zapatos de los domingos, el salón para las visitas o la vajilla de la abuela.

Durante un tiempo Eli dudaba que los enanitos hubieran existido realmente. Tenía miedo de que la memoria le hubiera jugado una mala pasada y por eso hace unas semanas se presentó ante su madre con los brazos en jarras y le dijo: ¿Y mis enanitos?

Su madre los sacó del armario en el que llevaban más de 20 años. Allí estaban ellos: siete, ni uno más ni uno menos, con sus barbas frondosas y sus gorros de colores brillantes. Ella los metió en una mochila que también había sufrido la caza de brujas materna y los llevó a casa.

Los enanitos han recuperado su sitio en la vida de Eli y se han adaptado perfectamente a su nuevo hogar: el pequeño apartamento en el que vive con Andrés en Sants, Barcelona. Un lugar lleno de rincones mágicos que se ha ido haciendo poco a poco con objetos que han rescatado de la calle, hallazgos de mercadillos y de pequeñas tiendas de barrio, huellas de viajes, amuletos...Todo parece cobrar sentido entre esas cuatro paredes.

Otra vez más Eli y Andrés nos han acogido a Mister Rossenthal y a mí. Nos dejaron formar parte de su mundo mágico y convivir durante unos días con enanitos de colores, títeres, duendes, vírgenes fluorescentes, pañuelos de monedas, boas de plumas, recortes de revistas, ruedas de bicicletas...Si en otra vida me reencarno me gustaría hacerlo en uno de los objetos mágicos de la casa de Eli y Andres.

Gracias por estos días, no os podemos olvidar, lo siento.

4 comentarios:

El Jardín de Lulaila dijo...

Bienvenida. Y si todas hemos pasado por eso...Todavía me acuerdo de una cja metalica de Faber Castell, llena de pinturas que mi madre me guardo. Si tenia hasta la plateada, que nunca la había visto. Yo tuve mas suerte, la encontré y lo cogi sin que me madre se esnterara....
Besos, Lu

MiKiMoNo dijo...

qué post más bonito te ha quedado, entre enanitos barbudos y buenos amigos...

Lady Lay dijo...

...Aunque lo nuestro se acabó, brillará como la estrella que murió... Los ojos azules de miss rosenthal son como una varita mágica. Allí dónde mira, saltan chispas. Los objetos de nuestro minipiso han cobrado vida: desde que ella los tocó con su iris (color colliure) se creen especiales y felices. Revolotean por el apartamento como bestias, fieras y 'proceziones'. Y se rifan el papel de protagonista en el próximo viaje. Aunque ganará, claro, el que consiga el mejor punto de giro. Kilbil, el enanito amarillo y suicida, ya les ha contado a todos su aventura, y los demás están muertos de la envidia. Les hemos prometido una ruta-Sidonie. Es que es mucho!!! Castillos, ostras, pueblos desiertos, casas del vino cerradas por vacaciones, demonios en iglesias, piedras de hielo escupiendo sobre el coche, pero mucha risa y mucha música. Ostras!! Un viaje con Miss y Mister Rosenthal es un billete al mundo de los cuentos pop. Mucho lalalala y nananana. Viento, silbidos, aire, mar, olor a sal, francés inventado. Un tobogan de realismo mágico. Boulangeries únicas y carretera y manta. Y cielo, mucho cielo. Como los ojos de miss rosenthal.
Es un honor tener un post en este rincón mágico del ciberespacio... Como lima. Como Limoux. Y chicles de colores!!!

lady desidia dijo...

qué bonitas y poéticas vacaciones... es cierto, cuantos objetos mágicos....

besos