miércoles, 28 de mayo de 2008

under my skin


Con esta silla el concepto de reversible, una cara por dentro y otra por fuera, se queda corto. No hay dos caras sino todas las que quieras. Está hecha con distintas capas de fieltro de forma que puedes escoger el color que más te apetezca en cada momento.

Sería genial que pudiéramos hacer lo mismo con otras cosas como los coches, las cortinas del salón o los muebles de la cocina. Y por qué no, también con nuestra piel: cuando nos quemamos con el sol y nos "pelamos", sería bonito que la siguiente capa fuera cada vez de un color diferente. Así cambiaríamos cada verano y una vez tendríamos un tono más chocolate, otro más mantequilla y algunas veces más café con leche. Y no habría racismo, sólo colores y más colores.

En fin, mientras a alguien se le ocurre la forma de conseguirlo, nos quedamos con esta silla multicolor.






Un beso y ¡buen miércoles de colores!
Vía: Inhabitat

3 comentarios:

La Ballena Elena dijo...

Me gusta la soundtrack de hoy

Y me gusta el sillón pego con todo

Feliz miércoles Rosenthall

Que sabemos del marido de?

elena dijo...

el blanco y esta silla, combinan con todo!!
me gusta!!

Alicia dijo...

Hola,

Interesante la silla, muy práctica de combinar aunque no sé cómo será de cómoda.
He descubierto hoy tu blog, me gusta. Me pasaré con frecuencia.
Saluditos