miércoles, 11 de junio de 2008

Es que es mucho

En el último mes he ido cuatro veces a cortarme el pelo. Quería hacerme algo diferente y rebusqué entres los looks de Still in Berlin , Face Hunter y Hel Looks, y en uno de estos tres di con esta chica de la que me gustó todo, hasta las botas. Pero se me olvidó imprimir la foto así que por mucho que se la describí a mi peluquera de siempre y por mucho que ella asintió como si me estuviera entendiendo, acabé con el mismo pelucón de la niña de Enrique y Ana.



Dos días tardé en llamar y volver a pedir hora. Al verme aparecer, mi peluquera dijo que sabía que volvería (si lo sabía, ¿por qué me dejó sufrir dos días con ese corte?) y esta vez si que quedé contenta (no del todo, porque si hay algo que no me gusta en mi vida, es mi pelo).

El viernes pasado, como ya me había crecido bastante volví para que me repasara el corte y, mientras hablábamos noté como cambiaba su cara. ¿Qué pasa? ¿Te has pasado?. NO dijo ella, NO dijo su cabeza y SÍ, un sí enorme dijo el espejo. Así fue como pasé de la niña de Enrique y Ana a Enjuto Mojamuto en un minuto.



Así que el lunes, estuve debatiéndome entre fingir la voz por teléfono para volver a pedir hora o serle infiel a Sonia, mi peluquera (por primera vez en muchos años). Opté por lo segundo, que me daba menos vergüenza, y después del trabajo fui a una pelu de la que me había hablado mi amigo Ars.

Estaba desierta. Sólo había un chico que, por las pintas, supuse que había ido a arreglar una tubería o algo así pero no, era el peluquero. Luis, Miss, nos damos dos besos. Hasta ahí todo bien.

Le cuento lo que me ha pasado y él me mira con cara de experimento de física y mezcla de estupefacientes. Me dice que confíe en él, que ha peinado a los más grandes: María Teresa Campos, Terelu, Antonio Banderas (menudo porfolio de malagueños ilustres. Sólo le faltaron Picasso y Chiquito). Como era tarde quedamos para el día siguiente al mediodía.

A pesar de tener casi 24 horas para pensármelo y una noche entera para consultarlo con la almohada, fui. Cuando llegué, el peluquero de las estrellas estaba hablando con tres modeluquis que querían alquilar un piso. Me miró con cara de “y tú quién eres” y cuando le expliqué que habíamos quedado me dijo que me sentara. Así que me quedé en el único asiento libre mientras él gestionaba lo del piso de las modeluquis.

Terminan, se despiden, coge el móvil y empieza a hablar por teléfono. Le escucho como queda para comer en cinco minutos. Definitivamente, se ha olvidado de mí. Algo le recuerda que sigo allí y, sin dejar de hablar por el móvil, me hace un gesto para que pase a lavarme la cabeza. Primero muy fría, luego muy caliente y ni rastro de ese masaje relajante que te hacen en las peluquerías limpias. No me dice que suelte el bolso en ninguna parte y yo tampoco sé dónde soltarlo porque todo está lleno de pelos y restos de porros. Así que, sin soltar el bolso le pregunto si se acuerda de lo que hablamos y él asiente sin dejarme decir nada más.

Le quita una maquinilla a un colega que llevaba todo el rato auto rapándose en silencio y la acerca a mi cara.

El resto no lo recuerdo bien porque decidí abstraerme repitiendo el número siete en plan mantra espiritual – siete eran las zancadas que me separaban de la puerta- , pero creo que me quitó el collar que llevaba y empezó a podarme literalmente el flequillo mientras se restregaba contra mis rodillas y repetía una y otra vez: soy el Hijo de Dios, soy el Hijo de Dios (todo esto con mi collar puesto).

¿Es mucho o no es mucho?

Es mucho. Ars, la próxima vez que me recomiendes algo, te pediré que definas la palabra experiencia. Eso sí, creo que Dios, el padre de mi peluquero, me vino a ver e, increiblemente, no he quedado peor de lo que estaba. Hasta me atrevería a decir que estoy mejor.

De todas formas, al padre de Luis pongo por testigo que jamás volveré a serle infiel a Sonia y a sus masajes relajantes, agua templada y controles de sanidad. Lo prometo.

Con este post inauguro la categoría es que es mucho, que me la guardo para esas cosas que me pasan y para las que sólo se me ocurren esa definición. ¡Buen miércoles!

Sound Track: Despeinada (Los Hooligans)

27 comentarios:

Berreca dijo...

Vaya aventura con tu pelo! he alucinado... espero que te crezca pronto y Sonia te consiga hacer ese peinado que tanto deseas!
Yo hace años estaba pendiente del pelo constantemente, pero desde que me hicieron un escalado, oyes que ni me peino, me levanto con el pelo perfecto, sólo pasean peines sobre él cuando lo lavo y es genial! ganas tanta comodidad y te ahorras disgustos! jajaja
Ánimos! y feliz día

emedemarta dijo...

me has tenido intrigada hasta el último momento!

y sólo puedo decir una cosa.. eres una valiente!

feliz miércoles!! :D

violeta dijo...

Yo prefiero ir al dentista antes que al peluquero!! Por suerte ahora he encontrado un sitio donde me tienen bastante contenta con mi peinado "Bob". Lo peor es que como cada 2 x 3 estoy cambiando de residencia, pues ¡ala! cada 2 x 3 a buscar peluquero de confianza y hasta que no lo encuentras pues sufres y sufres... para colmo mi pelo es de lo peor: mucho, grueso, seco, con volúmen, ondulado... lo dicho, lo peor!! La peor vez en un LLongueras, donde me dejaron que parecía que llevara una peluca hecha con un animal atropellado. ;P

Grenlon está inquieta dijo...

Mira, no he podido evitar echarme unas risas, porque la forma de contarlo me ha encantado. Pero lo del pelo tiene lo suyo. Yo soy de las que no pasan por la peluquería en meses y cuando voy es porque me apetece cambiar porque estoy aburrida del peinado. Suelo salir contenta porque he ido a cambiar, además mi pelo es super liso y super fino. Sólo salí una vez descontenta porque me peinaron como a una monja

lady desidia dijo...

JAJJAJJAAAAJA... hacía tiempo que no me reía tanto con un post... el momento Enjuto me ha matado!! y con el super peluquero de las "estrellas" lo he acabado de flipar, yo alucino... y es que sí que es mucho...

Gretelein dijo...

Que bueno! je,je,je

La Ballena Elena dijo...

A mi me dice q ha peinado a Terelu
y
NI HARTA VINO
´
Tu amigo y tú tendreis que unificar criterios

Ivana dijo...

Lo siento, pero no puedo dejar de reírme!!! Lo has explicado tan gráfico que te veía en la situación!! Tienes toda la razón con l@s peluquer@s, al final hechas de menos al de siempre! A pesar de que la última vez te dejó fatal!! Lo siento, pero seguro que te queda bien!!

Señorita Puri dijo...

fotos de ante y después. Urge.
Bss

la baigo dijo...

MUY BUENO!!! a quien no le ha pasado esto alguna vez ????

xo seguro que no te queda mal ... no se obsesiones, el pelo crece...aunque realmente mientras estas en el lío de si aquella pelu la otra... se pasa mal.

ARS dijo...

Jajajajaja
La historia es buenísima y no esperaba menos.

Lo importante es que consiguió un corte decente y un post realmente bueno.

Además yo creo que Miss Rosenthal es muy de "sufrir para presumir", aunque luego se queje ;)

ANNA dijo...

buenísimo el post, me ha encantado! jajajaja :)
me alegro que te sientas bien!

elena dijo...

toda una aventura!!

(a mí me parece que te queda estupendamente)

Ah! dijo...

jajajaja, vaya experiencia 'es que es mucho'. La primera vez que le fui infiel a mi peluquera de toda la vida, porque hay cosas que no te hacen en casa,lo pasé fatal, pero de vez en cuando como mola asumir riesgos... jajaja Queremos fotos!

Lady Lay dijo...

Pues a mi también me cortan el pelo con maquinilla de tío en Jean Luois David, una cadena de tiendas que está en todas lados... Igual el peluquero de las estrellas salió de ahí....
Aunque yo estoy contenta. Y sí, es toda una experiencia. La primera vez me asusté, pero luego me gustó. Claro, que no había escena rodillas por ningún lado, pero sí espejos a la calle, que no sé qué es peor. Pero tiene mucho glamur la pelu digo, no mi peinado!!

Con el melenón a lo pantoja que heredé, tengo que ir casi cada mes de visita a Jean Louis –que no sé porque una pelu española tiene un nombre francés–. Cuando salgo, yo creo que con el pelo que recogen se pueden hacer hasta cojines...

chati dijo...

Estoy con la señorita Puri esta historia merece una foto del antes y el despues, yo antes cuando trabajaba en el centro iba a la de calle comedias y eran geniales. un besito, seguro que estas mu guapa

Miss Rosenthal dijo...

Ya veo que esto de las malas experiencias con los peluqueros es algo universal.

También veo que con el pelo pasa como con la talla del sujetador, que nadie está contento al cien por cien.

Yo mataría por ese pelo abundante y grueso del que habla Violeta y el melenon pantojil de Lady Lay (por cierto Lady, yo también tuve mi momento JLDavid, que me hacían un corte "evolutivo" que tenía que estar de pie mientras me cortaba. También era mucho)

Puri y Chati, no os prometo nada pero a ver si me animo a lo de la foto.

Mil gracias por pasaros, de verdad, un beso.

Doublecloth dijo...

Sé que lo has pasado mal pero la historia así leida es muy graciosa jeje. Es que no hay un peluquero en este país al que le lleves una foto y sea capaz de adaptar el look a tu pelo!!! (bueno salvo las mias, que son lo más jaja y a las que llegue con el peor corte de pelo del mundo, si nos ha pasado a todas) Amaras a tu peluquero sobre todas las cosas, si es bueno, claro jeje. Un beso

Espita Gorgorita dijo...

ay por dios que bueno!!! si, es mucho... me has tenido con el corazón encogido hasta el final!!! yo sigo buscando el peluquero a quien entregarle mi fidelidad, donde dices que esta la tuya?? La limpia me refiero...

toxogirl dijo...

JA!JAJA!!!!!!vaya risa queme acabo de echar, yo también tengo unas cuantas historias de pelos pero no tengo tanto arte como tu para contarlas!!
una vez intenté hacerme mechas rubias con no de esos kits que venden ahora,y uno de los tintes era superaclarante, lo que conseguí fueron manchas de hiena y me decoloré las cejas, así que estaban tan claras que parecía que me las había depilado del todo, así que me las pinté con rimmel para salir, pero luego de noche en el pub al sudar, se me fue el rimmel, empecé a desteñir y mi novio casi me mata cuando vio el deshaguisado que había hecho!!!Ay!!!besitos y oye pon una foto haber como has quedado!!

MiKiMoNo dijo...

Me parto contigo!! y eso que es tardísimo y tengo sueño y hambre y mi nevera está vacía!!

Yo voy a una peluquería un tanto trash por decirlo de alguna manera y el último que me cortó el pelo era un gótico siniestro con media cabeza rapada, pero creo que nunca he salido más contenta de la pelu.

El paso de enrique y ana a enjuto me ha matao...

Bego dijo...

¡Pero cómo se te ocurre! Al peluquero es al único que no puedes ser infiel
Besos!

La Porta Màgica dijo...

Que increíble estreno de nueva sección, es como leer una buena novela y no querer que termine... me ha encantado como,lo has explicado, ya que para mi es igual de traumatico dejar que algun peluquero toque mi pelo, así, lo que me lo corto yo, y sufro menos, pero entiendo perfectamente tu sensación y aplaudo tu valentía!!!!
mil besos y seguro que estas super guapa!!!!

_Vesedo_ dijo...

Ayyyy!!! Ayyyy! Es qué es muuuuuuchooooo!!!! Qué risa Miss!!
Me has recordado una experiencia parecida pero en una peluquería de Valencia que era como muy moderna pero lo tenían todo que no sabías si aquello era una casa okupa o un rastro improvisado, jajajaj, pero a mi me dejaron divina de la muerte. Se llamaba Kibbutz y puede que mejorará con los años porque mi experiencia fue hace unos 6, antes de mudarme. Mira, encontré un link con una foto
http://valencia.salir.com/kibbutz/fotos/
Lo que he sufrido leyendo cuando te dejaron como a Enjuto, ay, ay...¡Menos mal que el pelo crece!
Besitos

ariadna dijo...

estoy llorando de la risa, ¡¡¡me siento tan identificada!!! ¿conoces a alguien que salga feliz de la peluquería? yo no!!! feliz lunes :)

Serafina dijo...

¡Qué bueno!
Qué arte tienes contándolo. Me lo he imaginado en trance con tu collar Soy el hijo de Dios, que yo habría salido corriendo porque el Hijo de Dios era carpintero!! jajajaja

Yo una vez pedí un pelo Halle Berry y me hicieron un corte Harry Potter.

Un beso

Vir dijo...

Ya hace mucho que escribiste ese post, pero me he sentido tan identificada! Toda mi vida buscando peluquería (y masajista), es como otro tipo de búsqueda de príncipe azul... qué suerte que al menos tengas una Sonia en tu vida.
La única vez que creí encontrar "a mi peluquera" por desgracia, estaba en París, y tras un par de viajes pensé que el corte me salía demasiado caro.
Lo de llevar una foto lo he pensado a veces, pero nunca me atrevo, porque siempre pienso en que se van a reir y me van a decir "Cariño, tú no quedas como la de la foto ni aunque te hagas la cirujía estética"... pero creo que es una buena solución. Te agradecería que nos mantengas al día de tus experiencias!