
En este blog he hablado ya de mierdas y de perros, pero nunca de las dos cosas al mismo tiempo. Así que allá voy: las bolsitas Poo Poo Dog son para la gente cool lo que las del mercadona para el resto de los mortales. La función es la misma, recoger las necesidades de Toby, Coco o Judas (así se llama el perro de mi hermano. ¡No quiero ni pensar qué pasará cuando me hagan tía!), pero son: más bonitas, más comodas (estan pensadas para que el dueño no se manche) y 100% biodegradables.
Los responsables de esta idea tan fantástica son Nina y Andrea, dos diseñadoras berlinesas amigas de la infancia y Cuno, el perrito de ungeschachtel, la agencia que han creado juntas.
Los diseños son geniales y además son talla única, o sea que lo mismo te sirve para un chiguagua como para un grandanés (lo dice en su web, yo no lo he comprobado).


Esta es la cajita de cartón que tienen para regalo.
Y hablando de regalo, creo que ya tengo el de Judas para estas navidades. ¡Un beso y buen jueves!
Sound Track: No hay nada más triste que lo tuyo (Hidrogenesse) (genial el vídeo que se han currado con este otro de OK GO!)























































