martes, 3 de noviembre de 2009

Domingo verde

Hay gente que no tiene sensibilidad para el arte o la música; yo no la tengo para la naturaleza. En fin, no es que no me guste nada en absoluto es que veo que, por lo general, está demasiado lejos y no se puede ir en autobús de línea. Requiere demasiado esfuerzo para disfrutarla.

Sin embargo, el domingo hicimos una rutita cerca del pueblo de Ronda donde mis padres tienen una casa
Alpandeire, que me encantó.

A medida que las casas se hacían más pequeñas ante nuestros ojos, empezamos a cruzarnos con extrañas criaturas...

Comimos granadas directamente del árbol...

Vimos una pequeña cascada...

Encontramos un antiguo molino abandonado...


Cruzamos un río minúsculo...

Vimos como, a pesar del calor, el otoño se asomaba por las copas de los árboles...

Nos encontramos una calabaza tan grande como la carroza de Cenicienta...

Hicimos amigos...
Y terminamos el día con una queimada, algo que no veía hacer desde que era pequeña.

Y no, no me iría a vivir al campo después de esto pero tengo que reconocer que me gustó, me gustó mucho aunque ahora me muero de las agujetas (lo que yo he dicho, demasiado esfuerzo para disfrutarla).

Un beso y ¡buen martes!d

12 comentarios:

MONICA dijo...

Preciosas fotos de tu viaje :) gracias por compartirlas.Besitos y feliz semana. Necesito una escapadita de estas!.

elena dijo...

de vez en cuando, está bien escaparse al campo para oxigenarse y disfrutar del paisaje.
Me encanta la calabaza (y ese enanito)
abrazos

diarte dijo...

que bonitas las fotos! y es verdad, sin coche es difícil disfrutar del campo. aunque yo también soy muy urbanita, a veces me gustaría escaparme un sábado para tomar el fresco y ver espacios abiertos...
feliz martes a ti tambien!!

Sue dijo...

Me pasa lo mismo que a ti: me encanta la naturaleza, pero me pregunto si merece la pena el esfuerzo físico que hace falta para disfrutarla. ¡Que gracioso el burro!

BLANCA ORAA MOYUA dijo...

Me encanta tu excursión pero me sorprende una queimada gallega en Ronda?

Pantxa dijo...

A mí me encanta el campo!! Pasear, enredarse el pelo en las ramas, comer moras, ver animalejos...

toxogirl dijo...

Pues la verdad es que yo disfruto muchísimo de la naturaleza, a pesar del esfuerzo para disfrutarla, y muchas veces me imagino con mi pequeña casita, mis gallinas, mi huertito y uno que yo me se bajo un arbol durmiendo la siesta!!!pero luego vuelvo a la realidad y pienso en las dificultades que eso me entrañaría y me olvido del tema!!!besitos miss, ay!!esa queimada!!!

HollyGo dijo...

A mí tampoco me gusta nada porque absolutamente todo lo que hay en ella me da alergia. Soy de asfalto, qué le vamos a hacer.
Bs!

Alicia dijo...

Qué apetecible ese paseo!

Anónimo dijo...

Pues a mi me parece todo superfatal ;)

Is@Hz dijo...

Yo me siento feliz cuando corro, salto, paseo y respiro en la naturaleza, pero me resulta muy complicado convencer a los míos, snif, snif!!!

Caterina Pérez dijo...

La verdad es que, mientras parece que corren tiempos en los que elnovamás es tener una huerta, cantarle a la belleza de los paisajes, las caminatas por el bosque y recoger los frutos que nos da, la vida en el campo (rodeado de bichitos) y las pintorescas cabañas nórdicas...me encanta tu post! Y me chifla leerte.