viernes, 30 de enero de 2009

Dando a luz una biblioteca

Será porque recientemente he sido madre (de los Beatles), porque pronto seré tía o por todas mis amigas embarazadas pero últimamente me interesan temas en los que antes no me había parado a pensar como la ropa premamá.
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Siempre he temido ese momento en que me toque vestir de premamá porque todo lo que había visto hasta ahora me parece horrible: con lacitos, flores, mensajes cursis, como si en vez de quedarnos embarazadas nos quedáramos tontas. El caso es que he descubierto un lugar en Málaga que no tiene nada que ver con la imagen que tenemos preestablecida de la ropa de premamá: Sabochi.

Entré para comprar un regalo y me di cuenta de lo pegada que estoy en los temas de barriga (¿sabíais que hay hasta tangas para embarazadas? pues yo no y me quedé muerta). Menos mal que la dueña, Natalia, es un encanto y me estuvo contando lo que no puede faltar en el fondo de armario de una futura mamá.
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Estuvimos charlando y me contó que trabaja principalmente Mama Licious, una marca danesa (perteneciente al mismo grupo de Vero Modas, Jack and Jones, etc.). Ví que tenía el tipo de ropa que se lleva ahora pero adaptada al cuerpo de una embarazada y encima a muy buenos precios (esa es otra, además de embarazadas y tontas se deben pensar que cuando el predictor sale positivo el saldo de nuestra cuenta también lo hace).
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Una cosa que me encantó de Natalia es que se ve que ama lo que hace. Habla de sus "mamás" con pasión, de lo bonito que es compartir con ellas ese momento tan íntimo. Se preocupa mucho por lo que opinan las clientas de su ropa (cuantos meses la usan, si le harían alguna mejora, etc) y luego traslada las respuestas al fabricante que realmente modifica el modelo según los comentarios de las clientas.
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Tanto es así, que Natalia se ha propuesto que Sabochi no sea un lugar donde las mujeres compran durante unos meses y punto, sino un lugar de encuentro para las embarazadas de Málaga. Tiene en mente actividades como charlas, sesiones de personal shopper (donde un grupo de amigas pueda ir a probarse ropa tranquilamente mientras escuchan música y toman cócteles -sin alcohol, claro-), clases prepapá (que me parece un puntazo y es que de las madres todo el mundo se ocupa pero a los padres normalmente que les parta un rayo), un desfile de trajes de noche para embarazadas...

Uno de sus primeros proyectos (y para el que os pido ayuda desde aquí porque me parece muy buena idea) es una biblioteca gratuita y de uso libre de revistas y libros sobre el embarazo y los primeros años. Es lo típico en lo que la gente se deja un pastizal y luego no vuelve a ojear en su vida. Pues bien, si tenéis en casa o conocéis gente que pueda tener libros o revistas sobre el tema y quiera donarlo podéis mandarme un email a mi o a Natalia.
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Sería bonito que, si donáis algún libro, escribierais en el interior el nombre de vuestro niño/s, vuestro blog (si lo tenéis) y algún pensamiento que os ayudara durante el embarazo. Al final, vuestro libro habrá pasado por un montón de mamás desconocidas que siempre os recordarán a ti y a tu bebé por vuesstro apoyo durante el embarazo. Sería como tener muchos ahijados/as en Málaga.
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Animaos y pasadle este post a quien creais que pueda tener libros o revistas para colaborar. ¡Muchas gracias!


Un beso y muy buen fin de semana.

Por cierto, Natalia también ha dado a luz hace muy poquito un blog así que espero que le deis animo y cariño con vuestras visitas que ya sabéis que los primeros meses son difíciles (y más si eres primeriza)df

jueves, 29 de enero de 2009

Migas de arte

Esta mañana he desayunado un mantel calentito y un cuadro con aceite. Bueno, realmente ha sido un té calentito y pan con aceite pero, mientras lo tomaba, me he topado con el trabajo de la diseñadora Ximena Escobar que tiene la capacidad de convertir un desayuno tan normal como el mío, en una obra de arte.

Con las bolsitas de té usadas hace unos manteles tan bonitos como éste. Cada bolsita equivale a un momento, una conversación, una persona. Si no tiene nombre esta técnica, yo la bautizaría como recipatchwork emocional.

Pero no es lo único que hace, también utiliza varias técnicas (collage, ilustración, costura) para convertir tostadas de pan en pequeños cuadros...
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Y es que, donde unos ven sobras otros ven arte...¿Tú que ves?

Un beso y buen jueves

Vía: Behance Network

miércoles, 28 de enero de 2009

Te quiero más que ____

Te quiero más que ayer, que a nadie, que nunca... Para saber el valor de algo tan subjetivo, tan difícil de medir como el amor, necesitamos compararlo con cosas contables, reales, cercanas.

"Te quiero más que ___" es un pequeño proyecto con grandes resultados que está llevando a cabo Paperwhite, un estudio de diseño de Nueva York.

La idea es encontrar cosas reales que nos ayuden a medir el amor comparándolas con ellas. Para lograrlo, piden a la gente que completen la frase "Te quiero más que ____" con lo que primero que te venga a la cabeza.

Ellos van actualizando la web con las respuestas que son tan dispares como: te quiero más que a los Beatles, más que ver reposiciones de Friends o más que a todos tus lunares.







También he leido uno de "Te quiero más que a los comentarios en mi post". Es dificil querer más que eso.

Un beso y buen miércoles.

Vía: A cup of Jo

martes, 27 de enero de 2009

Madre mía del amor hermoso

Madre mía del amor hermoso es una de esas expresiones versátiles que lo mismo sirve para describir el miembro del Conde Lequio en una revista que el precio de las judias verdes en el mercado.

Madre mía del amor hermoso es también una tienda de Barcelona que nos arrancó esta frase y otras muchas de admiración el pasado fin de semana.

Está en el barrio de Gracia, en calle Séneca y entramos para cotillear que tipo de ropa se escondía tras este nombre tan original y nuestra sorpresa fue descubrir tejidos con tratamientos de aromaterapia (como, por ejemplo, faldas con olor a vainilla), chaquetas que repelen el agua (nos hicieron una demostración y era totalmente cierto), vestidos antimosquitos, trajes de novia que brillan en la oscuridad, faldas antiestress (que capturan los malos rollos que generan los ordenadores, las caravanas y los jefes y lo transfroman en energía positiva), tops que conservan el calor temporal,...


Nos atendieron genial y nos contaron que la marca (que cuenta con este espacio propio desde hace unos meses) lleva años introduciendo la tecnología al mundo del diseño; buscando nuevos tejidos y aplicaciones para provocar sensaciones y sentimientos.

Estos son algunos de los diseños que nos encontramos...




Nos encantó este vestido de novia con pajaritas de tela hechas a mano. Una preciosidad...


Desde luego, a mí me emocionó mucho encontrarme con diseños que son como las letras de algunas canciones, que significan cosas diferentes según la persona que las cante (o, en este caso, los luzca).

Les deseo mucha suerte con el proyecto. Yo, por mi parte, ya he empezado a ahorrar para hacerme con uno de esos vestidos antimosquitos porque, como funcionen, me pueden cambiar la vida.

Un beso y buen martes

lunes, 26 de enero de 2009

Continuará

Ya he hablado en una ocasión de Katrine Borup. Encontré su trabajo por casualidad y me encantaron todas las creaciones que vi en su web aunque no pude entender su significado porque el texto que les acompañaba estaba en danés. Le pedí más información y se ofreció a enviármela.

Esperaba un folleto o algo así pero, a la vuelta de vacaciones de navidad, me estaba esperando un enorme paquete de Dinamarca. Cuando fui a recogerlo a Correos no daba crédito: me había enviado un libro dedicado con fotografías y textos (esta vez también en inglés) de su obra.


Así fue como descubrí el significado de muchas de ellas. Como leí que había teñido joyas con su propia sangre o que había pedido a todas las personas de su entorno más cercano que escribiera su nombre en uno de esas etiquetas que le ponen a los difuntos en el dedo del pie, para humanizar el momento de la muerte de los hospitales.

Así supe también que, para su proyecto fin de carrera, se cortó su larga melena para hacer "continuará", una pieza de plata y pelo que va creciendo poco a poco, como mi admiración hacia esta artista diferente y generosa.


Continuará se llama también el libro que me mandó y que ha hecho que me quede con ganas de más y más.

Un beso y buen lunes

viernes, 23 de enero de 2009

La tía Olimpia

Yo no conocí a mi tía Olimpia pero mi madre habla tanto de ella que la siento parte de mi vida.

La tía Olimpia tenía una melena castaña y larga hasta las pantorrillas que le olía a limones recién cortados en verano y a tarta de manzana en invierno. Mi madre y ella pasaban las tardes enteras peinándose la una a la otra con un cepillo invisible que había fabricado la tía Olimpia con el cuerpo de una tortuga y las púas de un erizo de mar.

Todo el mundo quería a la tía Olimpia y se arremolinaba a su alrededor para escucharle hablar en un idioma de palabras inventadas que sólo ella conocía. Al pan, por ejemplo, le llamaba catiso; a la mantequilla, esbepo; y al pan con mantequilla, catiso con esbepo.

Una tarde, cuando la tía Olimpia estaba a punto de cumplir los 16 años, se encontró un caballo blanco en un descampado a las afueras y nunca más se separó de él. A todas partes donde iba le acompañaba el caballo blanco: al parque, al instituto, a tomar el aperitivo a la plaza. Cuando se encontraba con un niño, sacaba de las orejas del caballo caramelos o globos y se los daba diciendo: "toma nene, un pituso de fresa" (si era un caramelo de fresa) o "toma nena, un pituso de menta" (si era un caramelo de menta) o "mira guapo, un mapetito" (si era un globo).

A medida que pasó el tiempo, la tía Olimpia dejó de peinarse con el cepillo invisible. Llevaba siempre la melena desaliñada y ya no le olía a limones ni a tarta sino a cerveza y a ducados. De tanto inventarse palabras se le olvidaron las de verdad y era muy difícil entenderla. A las madres no les gustaba que la tía Olimpia sacara pitusos ni mapetitos de las orejas de su caballo y no dejaban a los niños que se le acercaran. Se volvió arisca y desconfiada.

Nunca he sabido a ciencia cierta qué fue de la tía Olimpia porque, cuando mi madre llega a esta parte de la historia, se pone triste y no quiere continuar. Una vez me atreví a preguntarle dónde estaba la tía Olimpia y mi madre me contestó, entre lágrimas, que el caballo se la había llevado.

La tía Olimpia está inspirado en un comentario que Paula de Bora Bora dejó en el post que escribí en noviembre sobre el Refugio de Burritos. Me pareció tan mágico el personaje de Tia Olimpia sacando globos y caramelos de las orejas de un burrito que pensé que tenía que hacer algo con él.

Mientras lo escribía, me imaginaba a la tía Olimpia como una de las mujeres de Esti, con su trazo tan inconfundible y personal. Le pedí que lo ilustrara y a ella le gustó la idea. La tía Olimpia quiso nacer en forma de cuadro y no se conformó con hacerlo una vez, sino dos veces. Ahora son parte de su serie
de Bosques Mágicos.
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Ahora la tía Olimpia forma parte de las tres y me gusta pensar que tengo tanto en común con dos personas que ni siquiera conozco. O sí, según se mire. Sea como sea, gracias y mil gracias a las dos.

Espero que os guste. Un beso grande y buen fin de semana.

jueves, 22 de enero de 2009

Cero Estrellas

Cuando vas a un hotel, te sientes como obligado a llevarse los artículos de baño, aunque no te quepa en la maleta y no te haga falta para nada un peine con siete púas, ni un cepillo de dientes raquítico que no sirve ni para cepillarle los dientes a un loro, ni la esponjita para limpiarte los zapatos (¿cuántas veces te has limpiado los zapatos en los últimos 10 años?) y, por último, el impresdindible gorrito de ducha que te pones por hacer la gracia y luego te lo tienes que llevar mojado. Porque llevarselo hay que llevárselo, eso no entra en discusión. Así que, desde aquí hago un llamamiento a los hoteles del mundo para que, ya que nos incitan al pecado; a sustraer lo ajeno, por favor nos dejen cosas útiles.

Y dicho esto, os presento un hotel que no deja ni estos ni otros artículos en el baño. Tampoco tiene mueble bar ni televisión por cable; y si me apuras, ni paredes de separación en los dormitorios ni ventanas. Por no tener no tiene ni estrellas. Es un hotel cero estrellas.

Lo que si tiene es página web y allí he leído que se trata de un proyecto de dos hermanos gemelos, Patrik y Frank Riklin que decidieron acondicionar un refugio suberráneo a las afueras de Zurich. Se dieron cuenta que el lugar, cerrado desde la guerra fría, tenía todo lo necesario para pasar una noche así que pidieron a los vecinos camas y sábanas sobrantes, sacaron con su impresora un cartel para la puerta e idearon un sofisticado sistema de calefacción individual (las bolsas de agua caliente de la primera foto).




Por no tener no tienen ni huéspedes. Abrieron una primera noche en la que invitaron a los vecinos a vivir la experiencia de compartir baño y habitación bajo tierra.

Parece que no les ha quedado ganas de repetir porque el hotel cero estrellas permanece cerrado desde esa noche aunque, según he leído, se abre bajo demanda así que, si tiene 6 euros y no sabes si comprarte un bocadillo de mortadela o dormir en un refugio suberráneo de Suiza, sólo tienes que ponerte en contacto con ellos. Eso sí, el que vaya que se lleve su propio gorrito de ducha que ya hemos avisado que no tienen.

Un beso grande y buen jueves
Vía: Dwell

miércoles, 21 de enero de 2009

Pensamientos

¿En qué piensas? Esa es la pregunta que supuestamente siempre hacemos las mujeres y que, supuestamente, tanto irrita a los hombres. Y sí, lo reconozco, la hacemos pero no somos las únicas. Y puedo demostrarlo.

El fotógrafo danés Simon Hoegsberg estuvo parando, durante 3 meses, a gente por la calle para preguntarles en qué pensaban justo el momento anterior a que él les detuviera para plantearles esa cuestión. El resultado son 150 retratos acompañados de pensamientos (triviales muchos, profundos algunos, personales todos) de los cuales ha rescatado 55 para ponerlos en su web.

Ls fotografías fueron tomadas en Copenhague y Nueva York y recogen sentimientos tan universales como una canción (como el chico de la primera foto) o que cochecito de bebé deberíamos comprar..

La fiesta que fuí el sábado...

El coche que acaba de pasar...

Algo que he olvidado en casa...

Lo que dice mi horóscopo de hoy...

Y , sin duda, mi pensamiento favorito: la mejor forma de escapar de la escena de un crimen...

Me ha parecido una forma muy interesante de captar la esencia de las personas a través de algo tan íntimo como sus pensamientos. La mayoría de las veces yo voy tan distraída por la calle que dudo que pudiera recordar mis pensamientos si alguien me detuviera para preguntármelo. Veamos qué tal se os da a vosotros ¿en qué estabais pensando justo antes de leer este post?

tic, tac, tic, tac...Un beso y buen miércoles.

martes, 20 de enero de 2009

Juegos de mayores

Cuánto hace que no saltas en un charco, que no espantas palomas, que no le sacas la lengua a alguien, que no te lo juegas todo a piedra, papel o tijera...Los que tienen niños todavía pueden sentarse de vez en cuando en la alfombra a tomar una taza de té invisible o dibujar con ceras de colores pero, el resto, los que todavía no tenemos hijos, necesitamos volver a jugar. Aunque sea por unos instantes, necesitamos ser niños de nuevo y saltarnos la rutina como saltábamos a la comba.

Vamos al médico y nos receta vitaminas, hierro, ácido fólico y miles de cosas que no sabemos ni para que sirven pero, nadie nos receta jugar. Pues yo os lo receto hoy: cinco minutos de balanceo al día será suficiente para empezar.

El columpio lo podéis llevar puesto, como hace Caroline Woolard, una diseñadora de experiencias (como ella misma se define) que, cuando el cuerpo se lo pide, abre su bolso-columpio y se balancea en lugares rutinarios como el metro.


Cualquier día, si vais a Nueva York, os la encontráis haciendo lo que todos debeariamos hacer: pasarlo bien.
Os dejo, pero no olvidéis tomar vuestra medicina cada ocho horas.
Un beso y buen martes.

Vía: Stefanie Radenac

lunes, 19 de enero de 2009

Dinner Theatre

EnlacePara preparar la cena perfecta en casa, hay varios requisitos indispensables: invitar a los comensales adecuados (nada de esos amigos que fueron pareja y aseguran que ahora se llevan fenomenal, porque la reunión se puede convertir en la guerra de los rose), dar con el menú correcto (fácil de preparar y que guste a todo el mundo: a la vegetariana y al que sólo come carne cuanto más roja, y sangrante mejor), poner música de fondo ni demasiado alta (que no se oiga una palabra) ni demasiado baja (en la que se oiga al personal masticando el pollo), la luz tenue (pero no tanto como para confundir la servilleta con una hoja de lechuga)...Pero, sobre todo, la cena perfecta es la que no acaba contigo fregando los platos hasta las dos de la mañana y poniendo a Dios por testigo de que jamás volverás a organizar una cena en casa.

Para ello, la diseñadora americana Kimberly Hu tiene la solución perfecta: se llama dinner theatre y es una serie de elementos decorativos para la mesa (manteles, velas, etc.) comestibles.

Para empezar, propone delightful, una lámpara hecha con pan que, al llevar una luz en su interior, se mantiene caliente toda la cena y, encima, desprende un olor muy agradable.
Asegura que está muy sóla rica o untada con candelicious unas velas de mantequilla.

Pasamos al plato principal: flavourbowl un cuenco hecho a base de arroz. Y para el postre, no hace falta ni levantarse para ir a la cocina, basta con darle un pellizco a los manteles individuales que hemos ulizado durante toda la noche que están hechos de chocolate. Además, el hueco que ha dejado el cuenco de arroz sobre el mantel de chocolate se puede rellenar con crema para acompañar el chocolate.

Y lo mejor es que todos estos platos se consiguen con unos sencillos instrumentos (la base de cerámica para la lámpara, el molde para el mantel) y siguiendo las recetas de Kimberly que se pueden ver aquí.
Desde luego a mí me parece una gran opción para organizar una cena diferente y divertida.

Un beso y buen comienzo de semana