lunes, 30 de noviembre de 2009

Turistas en nuestra ciudad

Mister me había prometido un fin de semana tranquilo después del Lover. No me dio muchas pistas sólo que descansaríamos y que no iríamos muy lejos. Así que el sábado, nos dirigimos a la estación de tren mientras yo le sometía a un interrogatorio con la intriga de una niña pequeña. Cuando llevamos me dio la primera pista sobre nuestro destino: nos quedábamos en Málaga para hacer algo que siempre hemos querido hacer: turismo en nuestra ciudad.

Junto a la estación estaba nuestro hotel al que yo tenía muchas ganas de ir. Dejamos las maletas y cogimos el autobús para ir al cementerio inglés. Habíamos pasado mil veces por la puerta pero nunca habíamos entrado. Resulta que hasta el siglo XIX estaba prohibido enterrar a los no católicos en campo santo por lo que los enterraban de pie al caer la noche en la orilla del mar. Un consul inglés consiguió un terreno para enterrar a los protestantes y es el que hoy conocemos como cementerio inglés.

Nada más entrar hay una pequeña iglesia con vidrieras de colores y cojines bordados a mano.

El cementerio es más bien un jardín, donde las tumbas crecen salvajes, sin orden, entre las plantas.
Está bastante dejado, muchas de las lápidas están levantadas pero no da miedo, es parte de su encanto.





Algunas de las tumbas de la parte más antigua estaban cubiertas por conchitas de la playa.
Nos impresió la tumba de Violeta, un bebé que murió con sólo un mes y como en su lápida decía, vivió lo mismo que viven las violetas.
Tras este paseo que nos encantó, Mister me condujo a tapear un barrio donde no habíamos ido jamás y que al parecer es muy típico (es increible la de cosas que tenemos que descubrir en nuestra propia ciudad). Comimos, bebimos y nos reimos mucho.
Nos saltamos el plan de la tarde para dormir la siesta, comprar algo de cena y volver al hotel a esperar que saliera Sidonie en la noria (puestos a desear un plan perfecto...). A la mañana siguiente nos tomamos nuestro tiempo para disfrutar del desayuno (¡había hasta cava!) y pasamos un buen rato haciedo fotos del hotel que era tan bonito como me esperaba.




¡Y hasta tenía un tobogán!
Gracias Mister por llevarme de turismo en nuestra ciudad y descubrirme que hasta las calles de siempre, son nuevas contigo.
Un beso y buena semana.

martes, 24 de noviembre de 2009

LoverBooking, cómo te diré adios.


Tantos meses suspirando impacientes para que llegara el día y el día pasó como un suspiro. Las horas conspiraron para correr una detrás de la otra a cámara rápida y, cuando nos quisimos dar cuenta, LoverBooking ya era ayer y estábamos un poquito más cerca de la II Edición.

No sé si voy a poder contarlo sin que se me salten las lágrimas porque LoverBooking ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida: por los amigos que vinieron (sobre todo los que lo hicieron de sorpresa y de lejos), por los que no pudieron venir pero mandaron miles de mensajes, por los amigos de siempre que pasaron el día entero con nosotros, por los nuevos que conocimos, por lo mucho que disfrutó todo el mundo, por el buen ambiente que hubo y, sobre todo, por lo que me dolía la cara al día siguiente de tanto sonreir.

Estas son las primeras fotos que he rescatado gracias a Rocío (mis pies y mis manos durante los últimos dos meses y a la que le estaré eternamente agradecida) pero prometo más.


Las 26 habitaciones eran simplemente espectaculares. Cada una tenía un ambiente muy diferente y, cuando entrabas en alguna, parecía que lo hacías en un universo paralelo.


Carocora y Pablo Ientile demostraron que son un tandem inmejorable con esta habitación con ilustraciones de Pablo sobre totems de cartón.

No creo que nadie se fuera sin un abrazo de Ibai Labega, nuestro niño pompon que, que cada vez que te abrazaba te hacía volar.


Las niñas de
Artemorphosis (vesturario para cine, televisión, teatro...) vencieron su timidez para deslumbrarnos con una de las habitaciones más especiales.

Depeapá dejó a sus animales de madera (y todo su arte) que corretearan por la habitación. Me dio mucha pena no pasar el sábado más rato con ella.


Las niñas de
Yoohooloo (se pronuncia yugulú, no hagáis como los padres de Mister que dijeron que habían visto en el LoverBooking a los de Yahoo) protestaron contra el consumismo contagiando a su habitación del "síndrome de diógenes". Durante semanas estuvieron recogiendo ropa usada que escapaba del armario formando un desorden ordenado. Al final del día, repartieron una prenda a cada uno de los visitantes del hotel.

Laurita Custom nos hizo a todos morir de amor.

Rocío Verdejo recreo en la habitación 106 historias que podían haber tenido lugar en entre esas mismas cuatro paredes, aquellas que se callan las paredes y que nunca llegaremos a conocer.

Los chicos de Hi Hirvi y Caroletas nos trasladaron hasta el interior de una máquina de coser.

Lia Knits demostró la paciencia de un santo enseñándonos a tejer. Entre todos los que pasamos por su habitación fuimos tejiendo una bufanda que, al final del día, cruzaba la puerta. Me encantó que lo que Lía vende no son los jerseys ni los gorritos hechos sino el Kit (agujas+lana+patrón) para que te lo hagas tú mismo, o sea, que es como el Ikea de las lanas. Yo le eché valor y me compré un kit para hacer un gorrito así que Lía, preparate para recibir 500 emails cuando empiece a descifrar las instrucciones.

Las chicas de Wendy fueron unas de las triunfadoras del día. Vi a muchísima gente salir con bolsas de su habitación y no me extraña porque no paraban de repartir sonrisas a todo el mundo. ¡Me encantó conoceros chicas!


Mayte de Art Shampop también estuvo en su salsa en la pelu que montó en el salón de abajo y que compartía espacio con RedRum, la tienda vintage de Salva.


No pude ir a ninguna de las charlas pero me encantó conocer a Ines de La Casita de Wendy (no olvides que me debes una semana en el balneario Wendy) y a su chico que casi me desmonta el chiringuito:-; a José Castro que me pareció un tío fantástico y muy cercano y a Vicenç Mustarós que en la foto posa con Xavi, la otra mitad de
La Madre de los Beatles. (si os estáis preguntado ahora mismo cual de los dos lleva los pantalones en La Madre, creo que la respuesta está clara... ¡ninguno!)


Estuvieron genial también los talleres. Nuestra Balleni nos regaló uno de bordado, tuvimos varios de asesoría de imagen y, en el de "vuelve al armario" la gente rebuscó en el fondo de sus guardarropas y trajeron hasta un vestido de novia para darle una segunda oportunidad
.
No tenemos muy claro cuánta gente pasó por allí pero calculamos que fueron unas 5000 personas los que quisieron estar con nosotros el sábado.

La única pena del día es que algunos tuvieron que esperar un buen rato de cola (que hubo momentos que daba la vuelta a la manzana) y hasta hubo gente que se quedó sin entrar. Desde aquí mis disculpas a los que se quedaron fuera.

EnlaceY esto es, en versión reducida, lo que dió de sí el día. Me hubiera gustado charlar más con todos los diseñadores, comprarme alguna cosita (en realidad me hubiera comprado un montón y la compradora compulsiva que llevo dentro lo pasó fatal), pasar un buen rato en cada habitación...pero no me dio tiempo. Muchos me pidieron dos días el próximo año, yo pido dos yos para que una curre y la otra lo disfrute desde fuera.

Haciendo un balance puede decir que aunque LoverBooking ha puesto del revés mi vida durante los últimos meses...

Y que, aunque acabé agotada y literalmente arrastrada por los suelos...


Pocas veces me ha costado tanto decir adios a algo.

Sound Track: Comment Te Dire Adieu (Francoise Hardy) Dedicada a los fantásticos djs Meriendacena y dj Mister que le pusieron la banda sonora a este gran día.

Mil gracias a todos los que asistieron (diseñadores y público) porque, entre todos, hicimos algo grande, muy grande.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Todo lo que no

Yo he sido muy fan de Friends (ahora Mister y yo estamos súper enganchados a "Como conocí a vuestra madre" que nos recuerda un montón) y todavía a menudo me veo a mi misma repitiendo diáologos o escenas.

Pues bien, el trabajo de la canadiense Jennifer Zwick me ha trasladado al episodio en el que Mónica hacía una lista de todo lo que podía salir mal el día de su boda.

Jennifer ha publicado un libro que contiene 100 grabados con todo lo que podría ir mal en su vida y coincido con ella en varios de sus temores:

- Qué hables de mi a mis espaldas


- Quedarme vieja y sóla


- No levantarme


- Un accidente de avión en el océano.



- Desarrollar un temor por culpa del móvil.



- Hacerme pis en las bragas.



- Morir en el baño.


- La gripe aviar.


- Que las puertas del ascensor se cierren y me aplasten la cabeza.



- Contar la misma historia sin darme cuenta (ese temor lo tengo mucho con el blog, después de tanto tiempo tengo miedo de repetir batallitas)


Si lo hizo Mónica y ahora también Jennifer será porque ayuda a estar preparado por si alguna de estas cosas pasa, ¿no?.

Ahora que estamos ultimando los preparativos de LoverBooking cada noche hago una lista mental de todo lo puede NO ir bien: que no venga nadie, que venga demasiada gente y se colapse, que no me salga la voz en la rueda de prensa, no hacer bien la comunicación, que los diseñadores no vendan lo suficiente, que se caiga alguien del cartel, que haya algún estropicio en las habitaciones... Y lo peor es que sé que por mucho que haga, siempre habrá muchas cosas que NO salgan bien.

Así que, para evitar que se hagan realidad todos estos temores y aunque me da mucha pena voy a decir hasta pronto por unos días y concentrarme en todo lo que NO puede fallar. Para los que podais venir, será genial veros por allí y a los que no, prometo contarlo todo con detalle a partir del 23 de noviembre.

Mientras tanto, ayudadme a que no se cumpla el último temor: "que todo el mundo me olvide" y espero que sigais ahí a la vuelta.

Un beso enorme, más largo de lo normal.


Sound Track: todo lo que no (L Kan)