
Hace unos años que Mister y yo pasamos un fin de semana en Zurich. Fue algo improvisado. Unos meses antes estaba trabajando y vi que una compañía aérea que empezaba su andadura vendía billetes a 20 euros (ida y vuelta) a Zurich. Sin pensármelo compré los billetes mientras le preguntaba a mis compañeros, ¿Zurich está en Alemania, no?
Siempre se me ha dado fatal la geografía porque Zurich está en Suiza y es una ciudad estupenda. Pasamos unos días geniales en los que paseamos mucho, montamos en barco, comimos salchichas en puestos callejeros (como en Alemania, no estaba yo tan desencaminada), descubrimos uno de los mejores mercadillos en el que hemos estado y hasta tomamos una copa con AlmodoBAR (¿te acuerdas Mister?)
Pero lo que más nos sorprendió de Zurich fueron las farmacias. Resulta que allí decoran los escaparates de las boticas como si fueran tiendas de lujo. Nos dimos cuenta entonces de lo poco que se curran la decoración de las farmacias en España. Un par de frascos de pastillas para la tos, otro de aspirina y a correr.
Bueno, para ser fieles a la verdad, todas no. Sólo el 98%. El 2% restante son las que ha decorado el interiorista Xavier Martín. Y si no me creéis, mirad esta farmacia de Burela, Lugo.






O esta otra en Vigo.
También tiene unos proyectos igualmente buenos de ópticas, charcuterías, clínicas... Lo que deja claro que cualquier comercio, sea del tipo que sea, gana mucho en cuanto interviene el diseño. ¿No os parece?
Un beso y buen martes.


















































