viernes, 26 de febrero de 2010

corcho-bandeja


¿Pero qué invento es este? Que diría Sarita Montiel.

Pues no es una chapela para el vino, es el mejor tapón de corcho que una botella puede tener porque además de conservar el interior hace las veces como bandeja. Así, las botellas tienen vida también vacías y pueden ser reutilizadas una y mil veces.

El invento se llama appo y es del diseñador italiano Carlo Trevisani.

Y marida con todo, con fruta...
O con pan...
Me gusta porque lo veo muy práctico y porque hay botellas de vino tan bonitas que da pena tirarlas (yo, como no entiendo de vinos, cuando compro lo hago guiándome por la botella que más me gusta).

Este fin de semana es más largo de lo habitual porque el domingo es el día de Andalucía así que el beso es más largo de lo habitual para que dure hasta el martes.

Un beso (largo) y buen fin de semana (largo para algunos).

Vía: Trecool

jueves, 25 de febrero de 2010

Gooday

Todas las mañanas me levanto pensando que va a ser un buen día, que va a pasar algo emocionante. Y desayuno para prepararme para un buen día y me visto para estar a la altura de un buen día y camino hacia mi estudio preguntándome que me deparará ese gran día. Después, la experiencia me ha demostrado que algunos días son buenos y otros no tanto, pero ese ratito por la mañana mientras lo pienso, es lo que hace bueno la mayoría de los días.

Y yo, que creo mucho en las señales, hoy no tengo más remedio que pensar que va a ser un buen día porque me he topado con Godday, una lata de refresco que me ha encantado.

Se trata de un prototipo de un estudiante de diseño israelí, Nimroh Gavish y está hecho de un material biodegradable de forma que, cuando termines tu bebida, puedes tirarla al contenedor de restos orgánicos.


Me ha recordado a unas urnas (también biodegradables) que puse hace tiempo para enterrar los restos de nuestros seres queridos.

Un beso grande y buen, buen jueves

Vía: Monkeyzen

martes, 23 de febrero de 2010

Truco o Trato

En el post de ayer hablaba de algo que no le debe faltar nunca a un niño esté donde esté, pertenezca a la parte del mundo a la que pertenezca: los sueños.

Y estos niños de Harlem tienen al menos un día al año para soñar, Halloween. Sus disfraces no tienen el lujo ni la purpurina de otros y ni falta que les hacen. La fotógrafa Amy Stain ha sabido captar la mezcla de inocencia y madurez con la que estos niños disfrazan su vida en este barrio newyorkino.

Y por último, el mejor: este chaval que me recuerda a Manny, mi personaje favorito de Modern Family, la última serie a la que nos hemos enganchado.
Nunca había visto niños tan niños y tan adultos a la vez.
Un beso y buen martes

Vía: ignant

lunes, 22 de febrero de 2010

Wonderland

Hace tiempo, hablé aquí sobre una empresa que reinterpretaba los monstruos que aparecían en las pesadillas infantiles y las convertía en muñecos de peluche. Pues bien, esta fotógrafa koreana tiene una serie de fotografías en las que hace realidad los sueños de los niños de su alrededor.

Ya sean besos entre príncipes o paseos por el aire sobre una escoba mágica, Yeondoo Jung puede conseguir cualquier cosa.


Qué bien cuando la vida real se parece un poco a la de los sueños.
Un beso y buen principio de semana.
Vía: Polkadot

viernes, 19 de febrero de 2010

Happiness in bed

Hoy me he levantado con dolor de garganta y me ha costado más que nunca abandonar la cama calentita. Al final lo he hecho (tarde, pero lo he hecho) prometiéndole a mi cama que volveré tan pronto como pueda y que pasaré muchas horas en ella este fin de semana.

Para fines de semana como éste, sería genial tener este edredón con guantes cuyo nombre le viene al idem: hapiness in bed.

Ideal para leer, cambiar de canal o rescarse la nariz sin pasar frío.
Además, los guantes dejan un par de dedos al descubierto para poder pasar las páginas con facilidad.


No se me ocurre una forma mejor de pasar un fin de semana frío y lluvioso como éste.

Un beso y buen fin de semana

jueves, 18 de febrero de 2010

La isla bonita


Cuando la princesa Elise era pequeña, inventó una isla donde se sentía a salvo. Un lugar con arena dorada, palmera y rocas sobre las que chocaban las olas donde ella podía retirarse a descansar cuando lo necesitaba.

Hoy, la pricesa Elise ha crecido y ya no necesita su isla por lo que se la ha cedido a los pacientes del hospital psiquiátrico infantil"Evangelisches Konigin Elisabeth Krankenhaus" de Berlin.

Esta es la leyenda que recibe a los jóvenes pacientes de este hospital alemán y éste es el aspecto de sus habitaciones y salas comunes.

La agencia creativa Dan Pearlman ha desarrollado el proyecto de interiorismo en el que ha colaborad todo el personal sanitario del hospital. Las formas, los colores y las texturas están pensadas para que trasmitan positividad y energía a los pacientes mientras permanecen en tratamiento.

Mucho mejor que las paredes verdes a las que estamos habituados, ¿verdad?

Un beso y buen jueves.

miércoles, 17 de febrero de 2010

No hay mal que por bien...


La lluvia y yo estamos en deuda. Ella me debe el mes de febrero, que apenas he podido disfrutarlo; Me debe una manita de pintura en la casa de La Madre de los Beatles en la que, un día sí y otro también, entra agua y mancha las paredes; pero sobre todo me debe un jersey negro y un mantel que se ha llevado del tendedero.

El jersey no creo que pueda recuperarlo porque lo compré en Dublín hace apenas un mes; el mantel me importa menos porque hay otros infinitamente más bonitos.

Éste, por ejemplo, es de la diseñadora Kristine Bjaadal y esconde una agradable sorpresa. Cuando está limpio tiene un estampado neutro pero, cuando alguien derrama una copa de vino o unas gotas de salsa, el mantel absorbe el color y hace que aparezca un estampado completamente nuevo.

Así, el mantel adquiere un sentido diferente, casi poético; Se convierte en una especie de memoria de las conversaciones y las sobremesas.








Al lavarlo, el mantel pierde la memoria. Olvida las charlas y las confesiones de las que ha sido testigo y hay que volver a reunirse a su alrededor para contárselas de nuevo.

Según Kristine, este mantel demuestra que, hasta de una mala situación (como que alguien arroje una copa de vino sobre un mantel impoluto) se puede sacar algo bueno. Espero que de esta lluvia incesable, también saquemos algo bueno.

Un beso y buen miércoles.