
El 2010 ha sido un año complicado. Quizás si en algún momento alguien me hubiera ofrecido saltar directamente al 2011 lo hubiera hecho. A principios de año perdí a mi tía, mi ángel de la guarda. A mediados nos dijeron que mi padre estaba malito y hace tan sólo unos días, mi abuela se fue dejándonos a todos un poco más tristes y más solos.
Pero también ha habido momentos buenos. En lo profesional, Xavi y yo estamos cada día más agustito juntos y con La Madre de los Beatles. Hemos hecho trabajos muy divertidos y de los que nos sentimos muy orgullosos.
En lo personal, Mister y yo nos fuimos a las islas griegas en un viaje precioso. A veces por la noche, cuando no puedo dormir, me imagino haciendo yoga frente a un mar de color turquesa. O me veo andando con mis chanclas de goma por un camino de piedras que nos lleva hasta una calita desierta. Y allí nos bañamos por turnos para aprovechar las únicas gafas de bucear que tenemos y nos contamos lo que hemos visto debajo del agua con la emoción de un niño pequeño. Un pez de color plata con rayas amarillas y lunaritos negros. ¡Si! yo también lo he visto. Y nuestra vida parece una canción de Facto Delafé.
Creo que ha sido de los viajes más bonitos que hemos hecho. Tanto es así que, cuando volvimos de las Islas, sentíamos que dejábamos una parte de nosotros nadando entre aquellas aguas y, a cambio, nos llevábamos un pedacito de las Islas dentro de nosotros para nosotros.
Y no nos equivocamos, nos trajimos un pececito que nada desde hace cuatro meses en mi panza. Todavía nos faltan muchos meses por verle la cara a ese pececito pero ya sabemos que será una niña y se llamará Lola.
Así que no, si ahora me ofrecieran borrar el 2010 de mi vida no lo haría por nada del mundo. Porque a pesar de todo lo malo, tener a Lola en mi barriga es lo mejor que me ha pasado en mi vida. Y es que aunque sólo queden un par de días para que termine el año, ahora sé que lo mejor del 2010 es lo que está por venir.
El 2011 parece un buen año para nacer, ¿verdad?
Un beso y feliz entrada de año.
PD. Os dejo con la felicitación que hemos hecho en La Madre de los Beatles. Después de verla hemos decidido que nuestro primer propósito del año nuevo será ponernos en forma porque somos un cuadro. ¡No os perdáis el maikinof!











