
Desde que estoy embarazada, me apetecen un montón los sabores ácidos: aceitunas, vinagre y limón, sobre todo limón. Mi nueva bebida favorita es un zumo que me hace Mister de limón y miel.
Pero no es sólo eso, es que ahora me vuelve loca el amarillo, un color que jamás me ha gustado. Pues bien, ahora todo me apetece pintarlo de amarillo: el cuarto de pececito, los muebles, el salón...espero que no sea un gusto pasajero provocado por las hormonas porque si no dentro de unos meses me veo pintando todo de nuevo.
Y en mi nuevo amor-amarillo, me ha encantado este hostal de diseño en la ciudad de Split -que según la wikipedia está en Croacia-. Está construido en lo que fue un centro comercial de tres pisos -del que conserva la escalera mecánica- y tiene 28 habitaciones (desde 2 camas hasta 8) y, como veis, el protagonista es el color amarillo.








6 comentarios:
Ya tenemos un nuevo color para la habitación de Lola
un beso muy muy fuerte
Yo tambien tuve una etapa amarilla, una etapa gris, una etapa verde... ahora estoy acabando mi etapa naranja...
Muy bueno el Hotel!!!
Pues yo no puedo con él...traumas infantiles generados por un pantalón amarillo un chaleco amarillo y una camisa a cuadros amarilla y azul que me hizo mi madre...me gustaba y ya cubrí el cupo.
El hostal muy chulo, la ciudad lo es también, pero cuando yo estuve hace años no encontramos esas cosas...como avanza todo...
nunca uso el amarillo para vestirme, pero me encanta ese color:)
hacía mucho que no visitaba tu blog, y como siempre está llenito de cosas interesantes!
saluditos
Pues qué bien, porque me parece un color súper energético!
Qué fotos mas bonitas!!
Un besote
(www.modayunpocomas.com)
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