
Cuando era pequeña, tenía unas perchas forradas que me encantaban y de las que todavía conservo algunas. Un día se lo comenté a Mamá Rosenthal y ella se puso en plan taller clandestino a producir perchas como loca para darme la sorpresa.
Éstas son algunas de las que me ha hecho y que ya esperan a Lola en su armario. Son preciosas, todas con telas diferentes (lisas, de cuadritos, de flores, etc.) y rematadas con un lacito y una cinta.
También le ha hecho unas personalizadas con su nombre...

Y estos son algunos de los modelones que ya cuelgan de esas bonitas perchas.

Mi madre dice que parece que estoy jugando a las muñecas y reconozco que un poco sí. Estoy encantada con su armario, sus perchitas y su ropa en miniatura. ¡Es muy divertido!
Un beso y buen jueves!




