miércoles, 28 de septiembre de 2011

Furgo-teta

Ahora que los días son más cortos, siento que el primer verano de Lola está llegando a su fin y, con él, mi baja maternal. Me da una pena horrible pero mis otros hijos (los Beatles) también me necesitan. He empezado a ir poco a poco por las mañanas y parece que ella lo lleva mejor que yo. Con la abuela está encantada (y yo con la abuela porque menudo chollo tengo con ella).

Lo único que no lleva bien es lo del biberón que le cuesta horrores cogerlo. Por eso, cuando he visto esta furgo-teta me ha parecido una idea fantástica. Es una unidad móvil que recorre las calles de Pittsburgh para que las madres se puedan sentar cómodamente a dar el pecho.

La furgo-teta está hecha reciclando una antiguo camión de helados (por eso, mi primera impresión es que lo que decoraba el techo era una bola de helado de fresa y no una teta gigante) y con ella quieren reivindicar el derecho de la mujer a dar el pecho en público.
Como ellos dicen, es una especie de performance, revolución poética y "sentido del humor". Por lo visto, si le mandas un mensaje de texto o de twitter la furgo-teta se acerca hasta donde estés para rescatarte.

Yo la verdad nunca he tenido ningún problema (ni pudor) para dar el pecho en público pero me parece una solución perfecta para hacerlo con un poco más de intimidad (si se puede tener intimidad en una furgoneta fucsia con pecho en vez de techo).




Como no tiene mucho sentido esto de actualizar cada tres meses, estoy dándole vueltas a la cabeza a algunas opciones para que Miss Rosenthal evolucione hacia algo diferente. No desaparece, sólo cambia y espero que a mejor. Ya tengo el fondo, sólo me falta darle forma. En breve os contaré novedades.

Un beso fuerte y buen jueves!